La importancia del “SER”

 

Diapositiva1 “Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, cambiaron todas las preguntas” 

Mario Benedetti

No encuentro mejor frase para definir la fase actual que llevamos viviendo desde hace meses. Vivíamos en la “comodidad” de una rutina en la que teníamos identificados los palos que precisábamos mover para que nuestros platos chinos no cayeran al suelo. Por mucho que nos quejáramos, no entraba en la cabeza de muchos el dar pasos hacia delante, porque entre nosotros, éramos felices aun viviendo incómodos.

Como dice Mario Benedetti, éramos conocedores de todas las respuestas y eso nos tranquilizaba. Nos tranquilizaba tanto que no éramos capaces de tomar conciencia de lo que se estaba viviendo en otros países, convencidos que eso quedaba lejos y a nosotros, como en tantas otras ocasiones, no nos tocaría vivir.

Lamentablemente, la realidad nos ha hecho ver que nos han cambiado las preguntas. Nuestra vida ha dado un giro, en algunos aspectos, de 180º. Todos, de alguna manera, hemos sido tocados por esta nueva crisis, la sanitaria y la económica. Unos padeciendo la enfermedad en primera persona; otros acompañando a sus seres queridos enfermos; otros sintiendo como aquello que pensaban que tenían perfectamente construido, se ha derrumbado delante de sus ojos y ahora no les queda otra que iniciar su reconstrucción o buscar nuevas aventuras.

Al inicio del confinamiento, era de los que pensaban que todo esto nos serviría para darnos cuenta de la necesidad de cambiar gran parte de lo que teníamos establecido. A las pocas semanas, la naturaleza nos mandaba señales de regeneración en cuanto nosotros dejamos de pisar las calles. La calidad del aire era excelente, como hacía décadas que no se conocía en grandes ciudades como en la que vivo, Madrid. La solidaridad de muchos aparecía en los medios de comunicación, lanzando señales que todo no estaba perdido.

Sin embargo, algo me dice que no hemos aprendido mucho. De unas semanas a esta parte, las noticias de la pandemia empiezan a dar paso a las noticias de crisis económica. Bien, por una parte, pues quiero pensar que poco a poco, va perdiendo peso la primera (aun con la irresponsabilidad de unos cuantos) y va ganando más la segunda.

Escuchando las medidas que se quieren poner en marcha para la recuperación de la economía y para que las empresas sigan en pie y recuperen su situación antes de todo lo vivido, es donde me doy cuenta de que no hemos aprendido nada, o casi nada.

En la crisis anterior, la que vivimos en el 2008 y años sucesivos, los empresarios se centraron en el “HACER” para volver a “TENER”.  Se centraron en la reducción de sus plantillas, condiciones salariales menores y escaso beneficios sociales para lograr “TENER” con menos inversión en el “HACER”.

Hoy algunos, la mayoría, siguen con las mismas respuestas cuando las preguntas han sido cambiadas.  Hoy no debemos centrarnos en el tocado, dolorido e infravalorado “HACER”. Hay algo previo que es necesario trabajar, cuidar, mimar y recuperar. Hoy debemos volcarnos en el “SER”. Dar verdadero valor a los que componen nuestras empresas. Personas en situaciones vulnerables, con emociones encontradas. Personas que han conocido el teletrabajo y que son conocedores de los beneficios de este para ellos y para la empresa. Personas que, en ese ejercicio de observación, han podido identificar la prioridad de valorar otras cosas que antes no eran capaces de valorar por un trabajo absorbente y monótono.

Hoy toca bajar a conocer el “Propósito” de cada uno y alinearlo con el de la compañía. Hoy, toca invertir en líderes conscientes que sepan dar prioridad a lo que la gente espera. Hoy estamos obligados a poner políticas de bienestar organizacional que generen empleados felices y comprometidos. Los cuales puedan conciliar su vida laboral y profesional, sin dar prioridad por ninguna de las dos y que ambas, salgan beneficiadas.

Hoy, de nada sirve volver a enfocarnos en el “HACER”, sin antes no hemos trabajado el “SER”. El SER de nuestros empleados, unido al “SER” de la empresa. ¿Qué nos mueve como empresa? ¿Qué queremos aportar a nuestros colaboradores? ¿Qué queremos aportar a la sociedad? Son preguntas, unidas a otras muchas, que todos los componentes de las empresas deberían estar haciéndose.  Ejemplos tenemos cada día más, afortunadamente. Si bien es cierto que siguen siendo pocos.

Opino, y probablemente esté equivocado, que realmente estamos viviendo tres crisis en una. La sanitaria, la económica y la existencial. A la tercera, poco tiempo le dedican algunos. Otros, las circunstancias nos han llevado a trabajarla de manera obligada. Aquellos que sean conscientes de esta tercera pata de la crisis y tomen tiempo en gestionarla corrrectamente, serán los que verdaderamente salgan reforzados y adaptados a los tiempos que nos toca vivir.

Tomemos conciencia de las nuevas preguntas que se nos están lanzando, será la única manera de avanzar ante una nueva fase que nos toca vivir.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: