¿Cuál es mi posición, “hoy” , en el mapa?

Según indicaba Korzybski “el mapa no es el territorio”, tan solo representa una parte de él. Cuánto más ampliemos el mapa, más podremos llegar a conocer verdaderamente el territorio.  Aquellas personas que  se permiten conocer mapas distintos se conceden la capacidad de crecer. Otras se cierran en validar su mapa como la totalidad del territorio y quedan estancados en “su realidad”.

Antes a una persona desempleada le “bastaba” con responder a las ofertas de empleo en las que solicitaban los mismos conocimientos que él tenía para encontrar antes o después un trabajo. Un fontanero, respondería ofertas de fontanero; un comercial, lo haría con las ofertas de comercial. Podemos decir que el mapa para buscar empleo era ese.

En conversaciones con algunas personas, desempleadas en la actualidad, compruebo que siguen utilizando el mismo mapa. Sin embargo el resultado no es el de antes. Llevan años esperando que alguien les contrate tras enviar la respuesta a una de esas ofertas que buscan eso que ellos saben hacer. Algunos se han dado cuenta que ese mapa no es la totalidad del territorio y han optado por ampliar su mapa. De esta manera se han reciclado con cursos de formación, han decidido emprender su propio negocio, han aprendido nuevas profesiones con más demanda de trabajo. Otros teniendo claro que ese es el camino, se han quedado bloqueados al no tener claro dónde quieren llegar. Lo difícil no es dónde quieran llegar, lo complicado es que no saben dónde están. No saben dónde están situados dentro del mapa. La situación me recuerda a la de Alicia en el país de las maravillas cuando Alicia le preguntó al Gato qué camino debía seguir para salir de allí. El Gato le respondió que dependería de a dónde quisiera ir. A lo que Alicia contestó que poco le importaba dónde ir. Poco importa entonces el camino que tomes le indicó el Gato.

Desempleado, disconforme con tu trabajo, inquietud por redefinir tu trabajo, tu relación sentimental, cambios de cualquier tipo que quieras afrontar… Si no sabes cuál es tu posición en el mapa poco te sirve el mismo. El tener clara nuestra situación actual nos lleva a reducir la confusión. El objetivo primero es tener esa referencia presente. Una vez la tengamos, nos será más fácil identificar hacia donde queremos ir.  El objetivo segundo es aceptar la situación actual. No hacerlo nos impide tomar las acciones necesarias para adaptarnos a los cambios que debamos introducir en nuestra vida. Iniciar un proceso de coaching te servirá para conocer, en pocas sesiones, tu situación en el mapa y el destino que quieres alcanzar.

Conociendo la posición que se ocupa en el mapa, aceptando la situación actual, conscientes de que el mapa es una parte del territorio sabremos dónde estamos. Con ello podremos decidir dónde queremos ir y saber qué camino elegir sin necesidad de preguntar al Gato.

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