¡Feliz Año Nuevo para TODOS!

Y colorín colorado…otro año que se acaba.
Hace tiempo que empecé a contabilizar mis años de Septiembre a Agosto. Muchas de las cosas que nos rodean usan este ciclo que es más lógico, por otra parte, que el oficial de Enero a Diciembre.
La primera señal que percibo como final de verano, final de año, es observar en la televisión los anuncios de fascículos, colecciones, cursos de inglés, etc… Esto me anuncia que en breve tendré que marcarme los objetivos para el año que está a punto de empezar. A estas alturas ¿quién de vosotros no se está marcando esos “nuevos propósitos” de todos los años?
El tiempo estival, las vacaciones, nos llevan a “VIVIR” por unos días un reencuentro con nosotros mismos. Cuando sentimos que la vuelta a la rutina se acerca nos marcamos nuevas metas buscando un crecimiento, un cambio de nuestro día a día, un querer cambiar esa rutina que conocemos.
Aprender un idioma, perder peso, hacer ejercicio, dieta más saludable, ser más organizado, trabajar menos y dedicar más tiempo a la familia…. Son innumerables los propósitos que nos marcamos en estas fechas.
En mi caso, desde hace unos años, mido mi satisfacción conmigo mismo en base al número de propósitos que me marco cada año. A mayor número de propósitos, menor índice de satisfacción. A menor número de propósitos, mayor índice de satisfacción.
Los propósitos no dejan de ser un grito de querer cambiar esa vida que no termina de gustarnos. Aparte de, en otras ocasiones, querer verdaderamente crecer personal o profesionalmente. En la primera no se alcanzarán los propósitos. En la segunda existen alguna probabilidad que se haga realidad.

Sinceramente,el 99% de ellos no se cumplen nunca. Haced una revisión de los propósitos que os marcáis cada año. Seguramente que casi siempre son los mismos. Año a año nos marcamos las mismas metas.
¿Dónde reside entonces el error? ¿Qué sucede para aquello que nos marcamos como propósito no seamos capaces de alcanzarlo?
¿Escribes ese propósito en un cuaderno?
¿Analizas si es ambicioso pero alcanzable, medible?
¿Te marcas fecha de cuándo lo alcanzarás?
¿Escribes cómo y qué harás para alcanzarlo?
¿Lo visualizas? ¿Te ves dentro de un año una vez el propósito sea logrado?
¿Haces un verdadero plan de acción?
¿Te realizas un análisis DAFO personal?

Os animo a que os marquéis vuestros propósitos para este año que empezamos en dos días.
Os invito a que los dejéis plasmados por escrito y según pase el año podáis volver a ese papel para que los recordéis siempre durante los próximos meses.
Os sugiero que realicéis un plan de acción (también por escrito) de dónde, cómo, cuándo y qué vais a realizar para alcanzar esos propósitos.
Marcaros fechas para evaluar si estamos en el camino de alcanzarlo.

Por un momento visualizaros dentro de un año con ese propósito alcanzado
¿Os satisface lo visto?
¿Está rodeado de una sensación placentera?
¿Merece la pena empezar a trabajar por ello?

Estoy seguro que este año todos lograremos nuestros propósitos si realizamos esto.
¡Mucho éxito!

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