Confianza y autoestima

AnsiedadLanzas un grito desconsolado. Señal inequívoca del que ha tocado fondo. Lamento del que  se siente en el interior de un laberinto, incapaz de encontrar la salida.

Maldito aprendiz de vidente. Predicciones incumplidas, que te llevan a vivir situaciones irracionales que logran frenar tu vida. Pones tu día en manos de un ente maléfico capaz de dibujar el arco iris de negro.

Obstáculos insalvables que tapan tus ojos. Frases negativas que bailan la danza del miedo, de la angustia, la fatalidad, la tristeza.

Colgado en un futuro lúgubre y apocalíptico avanzas arrastrado por un “presente” ignorado y no vivido.

Hermanas gemelas que huyeron de ti. Confianza y autoestima. Mensajes recibidos desde la infancia, experiencias vividas en los primeros caminares provocaron que se produjera la despedida, de las que les hubiera encantado empujarte a vivir. 

Sin ellas, te enfrentas a situaciones insalvables que te ves empujado a lidiar. Hagas lo que hagas, saldrá mal. Si tuvieras más experiencia; si contaras con mayores conocimientos; no soportarás el ridículo; las cosas son demasiados difíciles;…

Tanta negatividad te lleva a vivir en un estado de ansiedad, nerviosismo e inseguridad. Tres primos que te engañan haciéndote creer que las cosas son una total amenaza y te impiden ver la realidad tal como es.

Según crece la ansiedad, te coloca en un estado de temor constante o de petición de ayuda. Has llegado al punto que hasta las cosas positivas que ocurren en tu vida, son minimizadas tras enfocarte en ese punto negativo invisible para el resto.

El miedo te lleva a aplazar acciones, tomar decisiones. Estás convencido que alejándote del problema encontrarás la solución. Sin embargo, todo lo contrario. Esta actitud, te llevará a que los problemas sean cada vez más grandes.

Al no enfrentarte, te niegas la oportunidad de demostrar si tus predicciones son correctas. Experto en esperar el momento perfecto que nunca llega (si te sirve de algo, nunca llegará).  Especialista en crear la excusa perfecta que te lleve a la autocomplacencia y a la tranquilidad de disfrazar tu cobardía con un “menos mal que no lo hice”.

No existe pastilla que te llene de coraje y te empuje a enfrentarte a todas esas cosas que te frenan y te impiden vivir. Lánzate, hazlo, comprobarás que la videncia no es el mejor de tus talentos.

Ten fe en ti. Haz que vuelvan las hermanas que te abandonaron hace años. Cambia tu diálogo. Piensa en positivo, verás como ellas solas vendrán a ti.  Aparta esos pensamientos negativos que de poco te han servido durante estos años.

Convéncete que las predicciones negativas son hipótesis, no hechos contrastados. Te cuesta lo mismo, realizar predicciones positivas. Es más, te propongo que imagines el éxito. Que vivas como si ya hubieras conseguido esa meta que te propones. Ya está en tus manos. Ya lo has logrado.

Como primer ejercicio. Me puedes indicar que es lo que ves a continuación:

                                  .

 

 

 

 

 

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: